jueves

Primer capitulo

Me levanto y me visto para salir a buscar lo mismo que busco aquí, y te busco entre mis ausencias, en la oscuridad de mi vida, en la noche en la que vivo noctámbulo y adicto, y como no buscarte si se extraña todo, desde tu cabellera rebelde y terca como vos, ese pelo que es una tarea imposible para cualquier hebilla, pinché, o como quiera llamársele a lo que intente mantenerlo sujeto (y tu que te veías tan bien con el pelo recogido).
Como también es imposible no olvidarse de aquellas caminatas estúpidas que por solo complacer a tu orgullo no íbamos en autobús donde la gente normal viaja, pero nosotros nunca fuimos normales porque nada entre nosotros fue normal, como eso de tomarse de la mano, que con tus inseguridades y con mis prejuicios obviábamos hacer, pero nos rozábamos los dedos para sentir la mano del otro, hasta el día aquel que dejamos de negarnos y pusimos los complejos a un lado y nos tomamos de la mano y fuimos normales por unos minutos, aunque para nosotros tomarnos de la mano nunca fue normal, y te sentías orgullosa de vencer tus inseguridades y yo me sentía orgulloso de que me vieran con vos (eso que siempre llame sentido de pertenencia ahora era patente en mi)
Y te acordaras aun de aquellas charlas en distintas plazas y parques, esas que siempre terminaban en risas, pues era imposible hablar en serio con vos porque para vos la vida era eso, risas, y mientras vos te distraías yo trataba de darte un beso en el cuello que siempre me negabas como siempre me negaste ese beso en la estación del tren, o tus pies que nunca me dejaste acariciar, quizá era por eso que insistía tanto, pero a cambio ibas dándome besos improvisados y cortos eso si, porque odiabas los besos largos así como el romanticismo y la miel que a veces chorreábamos pero negamos siempre. Y lo que para la gente era normal pa´ nosotros motivo de risas, y entendimos sin explicaciones que hay que llamar con un nombre las cosas para saber a que nos referimos, porque amor, no es mas que un nombre para eso que te mantiene atento de la otra persona, te amo, te quiero, te necesito y todas esas curcilerias no son mas que disfrazar de palabras lo que brota del ser mas intimo para esa persona que te roba el aliento o te lo devuelve en todo caso, como rozar mi cara con la tuya y sentir como tu respiración se estrellaba en mi como una llovizna de esperanzas, como una leve brisa que soplaba en mi boca y mi nariz mientras yo respiraba vida, ilusión, y ganas y vos esbozabas una leve sonrisa que terminaba en un beso con los ojos abiertos para ver que era a vos a quien besaba, para ver tus ojos decir te amo mientras tu boca era el lugar perfecto donde morían los besos que en un deseo habían nacido temprano en la mañana.
Jamás voy a entender como el mismo tiempo con vos se gastaba tan rápido y en tu ausencia se niega a irse, y se gasta como un reloj de arena mojada, hasta eh sospechado que vos te llevabas mi tiempo, y que una de esas cosas raras de la vida hacia que al fusionar tu vida y la mía en el mismo espacio se consumiera tan rápido aunque solo fuera para nosotros dos y nada mas, porque el mundo continuaba sin nosotros y nunca nadie nos lo dijo, ni tampoco queríamos enterarnos porque para nosotros solo eran planes de irnos a puerto Montt o a Buenos Aires, o los sueños de un café, un bar, o de solo vivir lejos huyendo hasta de nosotros mismos.
Te acordarás como hablabas conmigo tantos temas al mismo tiempo, y tus manos volando como un par de palomas en la plaza de armas, y esa manera tuya de hablar con todo el cuerpo, con tu expresión de actriz, tu sueño frustrado, creo te gustaba llamar la atención de la gente de esta manera, pero jamás me di cuenta si la gente nos veía pues mis ojos eran cautivados por vos, al punto que en esos ataques de masoquismo recorría como hoy los lugares donde habíamos estado para ver si te encontraba, e iba descubriendo cosas que no vi antes, y cuantas veces me senté en un banco a esperarte sabiendo bien que no ibas a llegar y me he dedicado a buscarte en cada mujer que pasa por ahí, como aquella que paso un día al lado mío con ese perfume que vos usabas y me lleno de recuerdos la nariz, y abrase la fragancia los segundos que el viento me lo permitió y queriendo abrasarte a vos allí mismo en la salida del hospital ese que no se bien que hacia ahí, termine abrasando la realidad de tu ausencia y con las manos vacías me lleve a la boca un cigarrillo y lo fumé así como el destino se fumo los sueños y lo que quedo se esfumo como ese humo y se desvaneció como el perfume ajeno que llevaba esa mujer.
Y me asalta por momentos el recuerdo cuando planeábamos tener hijos, claro que la razón me llevaba a pensar si seria justo tal cosa pues entre mi dislexia y tu déficit atencional llegábamos a la conclusión de que se criarían solos o que ellos nos terminarían criando a nosotros y reíamos, siempre risas, y hoy, y míráme hoy sin risa alguna camino entre compañía de Jesús y huérfanos (1) que ironía, pues ni tengo la compañía del uno, pero si me siento con la ausencia que hace el nombre de los otros, y no se bien porque sigo esperando quizá un telegrama de esos que llegaban llenos de esperanza y ocurrencia, será porque me acostumbre tanto a vos que termine siendo adicto y dependiente de cada detalle tuyo, de cada caricia, de cada momento, de cada encuentro improvisado, de cada palabra, y me quede con tantas caricias en las manos buscando materializarse en tu cuerpo y en la boca tantos besos con tu nombre y apellido, tu apellido europeo ese que decías no rimaba con el mío que es tan común como tomar té en la once (2) .
Y ese café que nunca quisiste tomarte conmigo me lo tomo hoy en un bar del paseo Ahumada donde camino intentando esconderme entre tanta gente tratando de ser normal y de convencer a la razón lo que el corazón se niega a creer, el bobo (3) piensa que vas llegar tarde como siempre lo hacías, porque me hacías esperar hasta el enojo, pero llegabas y te plantabas ahí con es sonrisa, tus manos en las espalda haciendo movimiento de niña, un beso, un te amo y una escusa nueva cada día que hasta pensé escribir un libro con todas las historias que me contabas y otra vez risas, otra vez tu cuerpo hablando y tus manos de nuevo volando, y yo soñando con llevarte a mi casa aunque nunca me atreví a pedírtelo por miedo al rechazo, o quizá para no romperte el sueño de vestirte de blanco como soñabas y alardeabas tanto, porque no querías ser como la prima aquella que vivía deprimida porque el príncipe se le convirtió en sapo y el sueño en desvelo y pesadilla como ahora me toca a mi, sueño y desvelo pesadilla y sapo.
Y entre huérfanos, compañía de Jesús y Ahumada, soledad y ausencia te busco y me pregunto si fue verdad todo esto, si es verdad que exististe o solo fue la invención de mi necesidad de amar así de esta manera, o solo somos personajes de algún escritor hijo de puta lleno de romanticismo, que empezó a escribir de nuestras vidas y se le acabo la tinta y dejo nuestra historia a medias o solo le alcanzo para escribir el primer capitulo.


1. calles de Santiago Chile
2. once tipo merienda que se como en chile
3. bobo es un juego de cómo se le llama al corazón en Argentina y bobo por tonto

2 comentarios:

  1. Volviste a escribir. Eso es lo relevante. Recuerda que esto es lo que amas hacer. Nunca, que quede claro, nunca dejes de hacerlo. Aunque el mundo se te caiga a pedazos. Tienes prohibido bajar esta cortina.

    ResponderEliminar
  2. Me encantó, naciste para esto.

    ResponderEliminar