¿Y si cuando decides volver es tarde y las luces ya están apagadas?
¿Y si cuando decides volver descubres que el tiempo inclemente hizo el trabajo del olvido?
¿Y si cuando decides volver te das cuenta que tu fuga fue en vano pero ya no hay vuelta atrás?
¿Y si cuando decides volver te das cuenta que la palabra perdón no es mágica, que no borra la memoria y no cambia los hechos?
¿y si cuando decides volver encuentras el vacío y la ausencia de lo que dejaste?
¿y si cuando decides volver que lo que creías seguro y tuyo ya no lo es?
¿y si cuando decides volver te preguntas quien llorara el tiempo perdido cuando decidiste dejar de ser?
Quizá te des cuenta que lo lloran esos que quedan suspendidos en el tiempo, ese mismo que desperdiciaste, si ese mismo tiempo malgastado y que usaste en vano alguien más lo pago con creces
Y si cuando decides volver te das cuenta que es tarde, vale más que no vuelvas, es mejor darlo por perdido que volver a abrir una herida que jamás vas a sanar
jueves
sábado
Cambio corazón por lavarropa
El clasificado decía: “cambio corazón por lavarropa”, una
mujer sorprendida por el anuncio decidió llamar, el que ofrecía
semejante permuto al oír el interés de la mujer pregunto en que condiciones
estaba su lavarropa, la mujer pensó que como broma era de muy mal gusto y
estúpida, pero de ser verdad era algo macabro ¿Quién ofrecería un corazón como
ofrecer alfajores? Pero ante la insistencia de las condiciones del artefacto se
vio obligada a preguntar ¿Cuál era la
razón por la que quería cambiar un corazón? Mire señora esto quizá a usted no
le interese, pero ya que pregunta y esta interesada creo que es justo que sepa
las razones y las condiciones en que se encuentra el corazón; desde muy pequeño
fui una persona necesitada de afectos, de caricias, de mimos ¿usted entiende lo
que quiero decir? Pero por alguna razón que desconozco tales cosas nunca
estuvieron, es mas tuve que empezar a mostrar un carácter diferente, ya que
decían que eso eran cosas de niñas y los mas atrevidos que eran cosas de
maricones, va a disculpar la palabra pero es así, uno como hombre tiene que
empezar a cargar con el “macho” a muy temprana edad y créame no es para nada
fácil ser hombre de esa manera, en la escuela tuve que cambiar mis libros de
poesía por revistas playboy (por darle un ejemplo) es pesado cargar con eso que
en una oportunidad entrada la adolescencia una novia para un cumpleaños mío me
regalo un oso, de esos de peluche, yo de chico siempre quise uno vio, pero no,
siempre me regalaban autitos, pistolas, soldados o balones de futbol, así que
imagine usted como estaba yo, aparte del gesto de mi novia claro, pero cuando
llegue a casa lo puse en mi cama y cuando mi madre lo vio pensó que yo era
homosexual y para que no fuera a dar al
tacho de basura termino decorando la pieza de mi hermana , digamé señora ¿tiene algo de malo que a un nene le
gusten los ositos de peluche? –supongo que no-
-yo pienso igual-
Mire cuando a los seis años le dije a mi padre que tenía
novia sonrió algo orgulloso, pero no estaba feliz ni orgulloso por mi sino mas
bien por el mismo porque se quitaba el peso que su hijo varón fuera gay; así que eso de los sentimientos se fue
transformando de apoco en algo casi
anormal y comencé yo a ser “un hombre normal”
pero para serle honesto siempre quise amar y cuando digo amar me refiero
a desear alguien a quien poder darle
todo ese sentimiento sin sentir vergüenza.
Pasaron muchos años y un día conocí una mujer que ame
desde el mismo instante en que la vi, era perfecta en todos los sentidos, al
menos eso me pareció a mi, con ella hice a un lado mis complejos, la busque la
conquiste hasta que la enamore, por fin sentía esa libertad de poder decir
hacer y mostrar sin temor alguno. Por un buen tiempo todo iba bien hasta que
empezamos sin darnos cuenta a ir en
direcciones diferente aun estando juntos, sus cambios eran muy notorios su
ausencia aun estando bajo el mismo techo y durmiendo en la misma cama era un frió invierno sin calefacción, al principio pensé que estaba interesada en
alguien mas yo era adicto a su cuerpo, al aroma de su piel al sentir que no solo tenía su cuerpo sino que podía yo
aspirar su alma fundiéndonos en uno solo, y de la nada eso desapareció, de un
día para otro lo que tanto amábamos le parecía a ella una obligación; me llene
de angustia al verla cada vez mas lejos
y todo aquel sueño se convirtió
en pesadilla, su frialdad era
impresionante un día le pregunte que pasaba cual era el problema, me respondió
que no la molestara que estaba cansada, le pedí una razón a sus cambios y dijo
que era un dramático, yo de estúpido me dio por llorar y ella dijo que era
exagerado que parecía una mujer, que las mujeres reclamaban esas cosas, que las
mujeres lloraban por esas cosas que no fuera “mariquita”; yo quise decirle
señora que tenía corazón pero me di cuenta que eso no sirve.
Un día desperté y
tome la decisión más difícil, decidí
terminar con eso que hace mucho había muerto pero que mi corazón inservible no
quería aceptar, desde ese día mi animo cambio me deprimí mucho y descuide
muchas cosas, ayer me di cuenta que tengo mucha ropa sucia y que en este
momento necesito mas un lavarropa que un estúpido corazón.
martes
Louis esas cosas raras de la vida
Los problemas existenciales de Louis (que lleva su nombre por el gran trompetista) iban mas allá de los cosas comunes, quizá era solo que su infancia marcada por la religiosidad como ya se ha dicho, llenó de complejos teológicos su existencia, por momentos iban y venían como hormigas que trabajan apuradas por el invierno atormentándolo con frecuencia arrasando todo tipo de pensamiento a su paso.
sin dudas el tema del amor era uno de los mas complejos sabiendo bien que no era lo suyo, le faltaba según el ese "olfato" para detectar si alguna mujer sentía atracción por el, la fémina en cuestión tenía que ser en extremo obvia para que el aun con un poco de temor creyera que tenía una mínima oportunidad; en la mayoría de ocasiones era ella quien debía tomar la iniciativa y sus pocas relaciones fueron siempre muy breves debido a su inseguridad, se llenaba de pensamientos un tanto obsesivos y se alejaba creyendo que solo seguían con el por lastima y no tenían el valor de dejarlo y el haría "las cosas mas simples".
En una oportunidad sus necesidades y carencias lo llevaron a querer comprar amor (como quien compra un poco de queso y fiambre) en esos lugares donde el "amor" tiene un precio y un tiempo.
Con mas nervios que ganas entró en una habitación, frente a el desfilaron las portadoras de 45 minutos de amor en presentaciones varias, lo lleno esa sensación de poder elegir, se sintió en control de las cosas , y luego un tanto incomodo con aquella situacíon, sus inseguridades lo tiraron abajo de nuevo, en realidad no quería hacer sentir a ninguna de las chicas el "rechazo", el lo conocía bien, sabía de memoria el sentimiento, esa sensación en su cabeza dando vueltas por horas, por días, quizá por años; ignoraba desde luego que los sentimientos en esos lugares eran de cartón, que eran aprendidos y venían en las instrucciones junto al manual de halagos y orgasmos fingidos, ignoraba que al único que le latía el corazón acelerado era a el, que sus manos eran las únicas que traspiraban con nervios sentado en cama.
Sus ojos se fijaron en unos ojos grandes y un cabello negro que brillaba profundamente en una piel blanca con ese blanco pálido de invierno y unos labios rosados, quizá detecto en aquella chica la falta de ansiedad que veía en las otras, era mas bien pasiva inspiradora de confianza, al menos a el le pareció eso, con vos poco clara y una mano un tanto temblorosa la señalo y sin elevar su mirada llena de vergüenza dijo ella.
El desfile concluyó con la salida de las candidatas a quien la sonrisa fingida se les borro inmediatamente y olvidando la postura salieron un tanto molestas dando la última un portazo que dejo el ambiente un poco mas denso para el pobre Louis que sin entender quedo solo con un tipo que lo veía fijamente -y bueno me tenés que pagar- sacó de su billetera la cuota establecida y el tipo salio haciendo una mueca con la cabeza como signo de aprobación, la chica entro como quien entra a su casa se paró junto a la cama y le explico los servicios y procedimientos, mientras ella hablaba el contemplaba su figura pero se detuvo en sus ojos ahora los veía mas claros mas grandes,quizá ahora eran bellos, miraba aquella palidez un tanto insípida y los dedos de sus pies larguiruchos, muchas veces en una fiesta o por la calle Louis se detuvo a observar de la misma manera, queriendo romper aquella barrera que solo su imaginación lograba pasar, esa de acercarse sin prejuicios y un ¿Entendiste? lo devolvió de golpe a donde estaba, asintió con la cabeza mientras ella se sentó a su lado su corazón latía fuerte sus manos traspiraban, mientras ella alistaba las herramientas necesarias se dio vuelta y le pregunto su nombre el opto por usar el de Fernando, bueno Fer quítate la ropa y acuéstate Louis había olvidado el pequeño detalle de la desnudez, su desnudez aparte de la tarea de encumbrar el deseo, se lleno de vergüenza al ver que la respuesta esperada no llegaba nunca pese a las maniobras expertas de aquella bella mujer, quizá la mas bella que había visto desnuda, ella se sentó al borde de la cama con la mirada en signo de interrogación y antes que dijera nada el la acostó a su lado depronto se sintió seguro y la abrazo por la espalda, comenzó a acariciar su cabello, su espalda, su muslos, dibujo su silueta con ambas manos, ella un tanto confusa se dejó llevar sabiendo que aquello no era parte de la rutina, era una experiencia única no solo para ella, que ahora su corazón latía acelerado un tanto nervioso y sus manos transpiraban, estaba mas bien acostumbrada a la lujuria, al desahogo no a esto solo se dejo llevar cerrando sus ojos
Louis, ironicamente se lleno de confianza la habitación un tanto frio por el invierno hacia sentir un leve frío en sus pies, no hubo ruidos extraños ni cuerpos transpirados, solo una quietud y silencio interrumpidos por el sonido de sus respiraciones ahora mas suaves; beso sus hombros un par de veces y su cuello, sintio que el tiempo hacía un breve espacio, una pausa como si la vida le regalara la oportunidad de ser otra persona, quizá la vida de Fernando.
Con otra iniciativa olvido sus complejos en una cama llena de historias y faltas a la verdad, Louis respiro su aroma mezclado con un perfume barato, se lleno de ella, sus bocas se encontraron en un beso sin apuros no apasionado sino mas bien un poco tímido mientras sus manos recorrian ahora su rostro, beso sus ojos y también sus pies como queriendolos llevar con el el resto de la vida. Tomo su cabello e inhalo como a una droga el aroma mezclado con humo de cigarrillo y algo de suciedad. La miró sin palabras fijamente a sus ojos mientras pasaba sus dedos por detrás de su oreja.
Dos golpes violentos a la puerta anunciando que el tiempo era finito interrumpió el momento mas sublime en la vida de dos miserables mortales para quien la eternidad ah sido negada y solo es un concepto biblico.
Louis se levanto en silencio y tomo sus pertenencias con las que vestía el cuerpo ese día, se sento de nuevo al borde de la cama, ella puso su mano en el muslo de Louis y le regaló una mueca de sonrisa con una cuota de cariño.
Louis salio de aquel lugar con una sensacion un tanto extraña, por ningún motivo su sexualidad se sintio amenazada, mas bien había recibido mas de lo que el esperaba aquella tarde, no tomo el cuerpo de aquella mujer sino mas bien su esencia, las cosas no cambiaron mucho para Louis, pero el recordò ese momento siempre nunca lo conto a nadie, era suyo era una de esas cosas raras de la vida
sin dudas el tema del amor era uno de los mas complejos sabiendo bien que no era lo suyo, le faltaba según el ese "olfato" para detectar si alguna mujer sentía atracción por el, la fémina en cuestión tenía que ser en extremo obvia para que el aun con un poco de temor creyera que tenía una mínima oportunidad; en la mayoría de ocasiones era ella quien debía tomar la iniciativa y sus pocas relaciones fueron siempre muy breves debido a su inseguridad, se llenaba de pensamientos un tanto obsesivos y se alejaba creyendo que solo seguían con el por lastima y no tenían el valor de dejarlo y el haría "las cosas mas simples".
En una oportunidad sus necesidades y carencias lo llevaron a querer comprar amor (como quien compra un poco de queso y fiambre) en esos lugares donde el "amor" tiene un precio y un tiempo.
Con mas nervios que ganas entró en una habitación, frente a el desfilaron las portadoras de 45 minutos de amor en presentaciones varias, lo lleno esa sensación de poder elegir, se sintió en control de las cosas , y luego un tanto incomodo con aquella situacíon, sus inseguridades lo tiraron abajo de nuevo, en realidad no quería hacer sentir a ninguna de las chicas el "rechazo", el lo conocía bien, sabía de memoria el sentimiento, esa sensación en su cabeza dando vueltas por horas, por días, quizá por años; ignoraba desde luego que los sentimientos en esos lugares eran de cartón, que eran aprendidos y venían en las instrucciones junto al manual de halagos y orgasmos fingidos, ignoraba que al único que le latía el corazón acelerado era a el, que sus manos eran las únicas que traspiraban con nervios sentado en cama.
Sus ojos se fijaron en unos ojos grandes y un cabello negro que brillaba profundamente en una piel blanca con ese blanco pálido de invierno y unos labios rosados, quizá detecto en aquella chica la falta de ansiedad que veía en las otras, era mas bien pasiva inspiradora de confianza, al menos a el le pareció eso, con vos poco clara y una mano un tanto temblorosa la señalo y sin elevar su mirada llena de vergüenza dijo ella.
El desfile concluyó con la salida de las candidatas a quien la sonrisa fingida se les borro inmediatamente y olvidando la postura salieron un tanto molestas dando la última un portazo que dejo el ambiente un poco mas denso para el pobre Louis que sin entender quedo solo con un tipo que lo veía fijamente -y bueno me tenés que pagar- sacó de su billetera la cuota establecida y el tipo salio haciendo una mueca con la cabeza como signo de aprobación, la chica entro como quien entra a su casa se paró junto a la cama y le explico los servicios y procedimientos, mientras ella hablaba el contemplaba su figura pero se detuvo en sus ojos ahora los veía mas claros mas grandes,quizá ahora eran bellos, miraba aquella palidez un tanto insípida y los dedos de sus pies larguiruchos, muchas veces en una fiesta o por la calle Louis se detuvo a observar de la misma manera, queriendo romper aquella barrera que solo su imaginación lograba pasar, esa de acercarse sin prejuicios y un ¿Entendiste? lo devolvió de golpe a donde estaba, asintió con la cabeza mientras ella se sentó a su lado su corazón latía fuerte sus manos traspiraban, mientras ella alistaba las herramientas necesarias se dio vuelta y le pregunto su nombre el opto por usar el de Fernando, bueno Fer quítate la ropa y acuéstate Louis había olvidado el pequeño detalle de la desnudez, su desnudez aparte de la tarea de encumbrar el deseo, se lleno de vergüenza al ver que la respuesta esperada no llegaba nunca pese a las maniobras expertas de aquella bella mujer, quizá la mas bella que había visto desnuda, ella se sentó al borde de la cama con la mirada en signo de interrogación y antes que dijera nada el la acostó a su lado depronto se sintió seguro y la abrazo por la espalda, comenzó a acariciar su cabello, su espalda, su muslos, dibujo su silueta con ambas manos, ella un tanto confusa se dejó llevar sabiendo que aquello no era parte de la rutina, era una experiencia única no solo para ella, que ahora su corazón latía acelerado un tanto nervioso y sus manos transpiraban, estaba mas bien acostumbrada a la lujuria, al desahogo no a esto solo se dejo llevar cerrando sus ojos
Louis, ironicamente se lleno de confianza la habitación un tanto frio por el invierno hacia sentir un leve frío en sus pies, no hubo ruidos extraños ni cuerpos transpirados, solo una quietud y silencio interrumpidos por el sonido de sus respiraciones ahora mas suaves; beso sus hombros un par de veces y su cuello, sintio que el tiempo hacía un breve espacio, una pausa como si la vida le regalara la oportunidad de ser otra persona, quizá la vida de Fernando.
Con otra iniciativa olvido sus complejos en una cama llena de historias y faltas a la verdad, Louis respiro su aroma mezclado con un perfume barato, se lleno de ella, sus bocas se encontraron en un beso sin apuros no apasionado sino mas bien un poco tímido mientras sus manos recorrian ahora su rostro, beso sus ojos y también sus pies como queriendolos llevar con el el resto de la vida. Tomo su cabello e inhalo como a una droga el aroma mezclado con humo de cigarrillo y algo de suciedad. La miró sin palabras fijamente a sus ojos mientras pasaba sus dedos por detrás de su oreja.
Dos golpes violentos a la puerta anunciando que el tiempo era finito interrumpió el momento mas sublime en la vida de dos miserables mortales para quien la eternidad ah sido negada y solo es un concepto biblico.
Louis se levanto en silencio y tomo sus pertenencias con las que vestía el cuerpo ese día, se sento de nuevo al borde de la cama, ella puso su mano en el muslo de Louis y le regaló una mueca de sonrisa con una cuota de cariño.
Louis salio de aquel lugar con una sensacion un tanto extraña, por ningún motivo su sexualidad se sintio amenazada, mas bien había recibido mas de lo que el esperaba aquella tarde, no tomo el cuerpo de aquella mujer sino mas bien su esencia, las cosas no cambiaron mucho para Louis, pero el recordò ese momento siempre nunca lo conto a nadie, era suyo era una de esas cosas raras de la vida
domingo
diosa y esclavo (señora )
Es por esa manera suya de ser señora que fui siendo cautivo de sus palabras, sin razones ni porques, sin peros ni paras, solo fui cayendo en un espiral al rimo de fillin` good con la voz de Nina seduciendo mis oídos y mis ojos en un vertiginoso y decadente movimiento de mis actos recurrentes y repetidos; como actos inútiles de mis ganas de romper aquella invisible barrera que quizá yo mismo eh puesto,(tiene que ser así, siempre a sido así) como yo mismo he supuesto que todo esto es real en una realidad que no permite realidades, solo ilusiones, que son de cosas vanas, de efímeros momentos.
Y sin embargo la observo, la veo venir, y ese inevitable reaccionar de mis actos ante su caminar estudiado, su cabello revoleando al viento, me devuelve a mi estado de esclavo, a mi condición, a esa que me gusta, quizá por masoquismo, o solo por necesidad de sentirme súbdito y devoto de una diosa que su boca me seduce a ofrecer ofrendas y tributos, y queriendo encontrar paz encuentro guerra y mis oraciones parecen que no le son suficientes y flagelo una vez mas las ganas y someto el impulso llevándolo a la cama, fría, sola, angustiada y llenas de ganas de ver otra teofania pagana de esa diosa que me eh entregado, y su crueldad como emisaria se asoma para decirme una vez tras otra que no desista y aparece una risa que se llena el apetito de burla cuando me ve levantarme, porque mi devoción se alienta en un suspiro de fe ante la demanda de tributos suyos señora que son de diosa.
Mientras se viste de cielo y se calza el mundo a sus pies mis imaginaciones se convierten en tormentoso pensamientos que solo la meditación en su sonrisa llegan a calmar, un portazo en la cara, un desaire, una mirada, o una manifestación de la presencia de majestad calmaran, a quien le importa pienso, mientras las burlas de otro día sin verla hacen de mi un pasajero del infierno en su mundo de intolerancias.
Y la veo bajar de las escaleras señora como quien desciende del cielo; a de ser porque usted es mi cielo e infierno, y ofrezco por ello mis servicios voluntarios de súbdito y ahora sigue siendo Nina, con don´t let me be porque sentirme bien ya no es suficiente, es necesario ahora que me aferre antes que sea demasiado tarde, don´t let me be,don't let me be misunderstood .
lunes
Petisa
Entre insomnios eternos y recurrentes de noches que palidecen al alba de mañanas que poca esperanza traen consigo, busco encontrar tu pelo que ahora esta mas largo, busco que tu mano pequeña acaricie mi rostro torpemente, sentir en esta cama fría tu cuerpo tibio junto a mi o solo observar desde la puerta del dormitorio como en aquellos días que lo veía descansar de todas sus prisas.
Hoy deseo escuchar tus insistentes deseos de salir no importando el inclemente frío del invierno, de tu posesión por el control de la TV o el rechazo de mis besos.
Como una de las peores torturas se a vuelto el deseo de abrir la puerta y te tires a mis brazos como aquella noche que apagaste toda mi tristeza, aun cuando mis ojos se llenaron de lágrimas no era por la misma razón de hoy, hoy son de ausencia, de tu ausencia petisa..
Se llena mi vida de vacíos por tantas cosas que no vivimos, y extraño tus ojos mirándome con tanta atención mientras ibas en el lado derecho del coche y yo cantaba para vos una canción de la radio, para distraerte del camino hasta llegar a casa.
Quizá el fuego de la salamandra no calienta hoy porque le faltas vos y nota tu ausencia, esa de ponerte al lado mio mientras me ayudabas a hacer el fuego que contemplaban tus ojos curiosos y se iluminaban sentada junto a mi sentados en el suelo, mientras admiraba tu rostro pálido y vos el fuego.
Busco inútilmente sin encontrar el camino que me devuelva a Buenos Aires, a esos primeros días con vos, o a esos últimos en Santiago donde he quedado preso de las memorias en los lugares que anduvimos y aunque los evite tendría que nacer de nuevo para no recordar.
De las culpas mejor ni hablar cada instante que perdí lejos de vos y que hoy lo lamento son suficiente castigo a mis culpas, y si odie Septiembre por ser el mes en que nací, lo odio mas por ser el mes en que mori al verte partir petisa sin siquiera despedirme quedando condenado solo a la existencia porque la vida, esa te la llevaste vos.
Hoy deseo escuchar tus insistentes deseos de salir no importando el inclemente frío del invierno, de tu posesión por el control de la TV o el rechazo de mis besos.
Como una de las peores torturas se a vuelto el deseo de abrir la puerta y te tires a mis brazos como aquella noche que apagaste toda mi tristeza, aun cuando mis ojos se llenaron de lágrimas no era por la misma razón de hoy, hoy son de ausencia, de tu ausencia petisa..
Se llena mi vida de vacíos por tantas cosas que no vivimos, y extraño tus ojos mirándome con tanta atención mientras ibas en el lado derecho del coche y yo cantaba para vos una canción de la radio, para distraerte del camino hasta llegar a casa.
Quizá el fuego de la salamandra no calienta hoy porque le faltas vos y nota tu ausencia, esa de ponerte al lado mio mientras me ayudabas a hacer el fuego que contemplaban tus ojos curiosos y se iluminaban sentada junto a mi sentados en el suelo, mientras admiraba tu rostro pálido y vos el fuego.
Busco inútilmente sin encontrar el camino que me devuelva a Buenos Aires, a esos primeros días con vos, o a esos últimos en Santiago donde he quedado preso de las memorias en los lugares que anduvimos y aunque los evite tendría que nacer de nuevo para no recordar.
De las culpas mejor ni hablar cada instante que perdí lejos de vos y que hoy lo lamento son suficiente castigo a mis culpas, y si odie Septiembre por ser el mes en que nací, lo odio mas por ser el mes en que mori al verte partir petisa sin siquiera despedirme quedando condenado solo a la existencia porque la vida, esa te la llevaste vos.
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