El clasificado decía: “cambio corazón por lavarropa”, una
mujer sorprendida por el anuncio decidió llamar, el que ofrecía
semejante permuto al oír el interés de la mujer pregunto en que condiciones
estaba su lavarropa, la mujer pensó que como broma era de muy mal gusto y
estúpida, pero de ser verdad era algo macabro ¿Quién ofrecería un corazón como
ofrecer alfajores? Pero ante la insistencia de las condiciones del artefacto se
vio obligada a preguntar ¿Cuál era la
razón por la que quería cambiar un corazón? Mire señora esto quizá a usted no
le interese, pero ya que pregunta y esta interesada creo que es justo que sepa
las razones y las condiciones en que se encuentra el corazón; desde muy pequeño
fui una persona necesitada de afectos, de caricias, de mimos ¿usted entiende lo
que quiero decir? Pero por alguna razón que desconozco tales cosas nunca
estuvieron, es mas tuve que empezar a mostrar un carácter diferente, ya que
decían que eso eran cosas de niñas y los mas atrevidos que eran cosas de
maricones, va a disculpar la palabra pero es así, uno como hombre tiene que
empezar a cargar con el “macho” a muy temprana edad y créame no es para nada
fácil ser hombre de esa manera, en la escuela tuve que cambiar mis libros de
poesía por revistas playboy (por darle un ejemplo) es pesado cargar con eso que
en una oportunidad entrada la adolescencia una novia para un cumpleaños mío me
regalo un oso, de esos de peluche, yo de chico siempre quise uno vio, pero no,
siempre me regalaban autitos, pistolas, soldados o balones de futbol, así que
imagine usted como estaba yo, aparte del gesto de mi novia claro, pero cuando
llegue a casa lo puse en mi cama y cuando mi madre lo vio pensó que yo era
homosexual y para que no fuera a dar al
tacho de basura termino decorando la pieza de mi hermana , digamé señora ¿tiene algo de malo que a un nene le
gusten los ositos de peluche? –supongo que no-
-yo pienso igual-
Mire cuando a los seis años le dije a mi padre que tenía
novia sonrió algo orgulloso, pero no estaba feliz ni orgulloso por mi sino mas
bien por el mismo porque se quitaba el peso que su hijo varón fuera gay; así que eso de los sentimientos se fue
transformando de apoco en algo casi
anormal y comencé yo a ser “un hombre normal”
pero para serle honesto siempre quise amar y cuando digo amar me refiero
a desear alguien a quien poder darle
todo ese sentimiento sin sentir vergüenza.
Pasaron muchos años y un día conocí una mujer que ame
desde el mismo instante en que la vi, era perfecta en todos los sentidos, al
menos eso me pareció a mi, con ella hice a un lado mis complejos, la busque la
conquiste hasta que la enamore, por fin sentía esa libertad de poder decir
hacer y mostrar sin temor alguno. Por un buen tiempo todo iba bien hasta que
empezamos sin darnos cuenta a ir en
direcciones diferente aun estando juntos, sus cambios eran muy notorios su
ausencia aun estando bajo el mismo techo y durmiendo en la misma cama era un frió invierno sin calefacción, al principio pensé que estaba interesada en
alguien mas yo era adicto a su cuerpo, al aroma de su piel al sentir que no solo tenía su cuerpo sino que podía yo
aspirar su alma fundiéndonos en uno solo, y de la nada eso desapareció, de un
día para otro lo que tanto amábamos le parecía a ella una obligación; me llene
de angustia al verla cada vez mas lejos
y todo aquel sueño se convirtió
en pesadilla, su frialdad era
impresionante un día le pregunte que pasaba cual era el problema, me respondió
que no la molestara que estaba cansada, le pedí una razón a sus cambios y dijo
que era un dramático, yo de estúpido me dio por llorar y ella dijo que era
exagerado que parecía una mujer, que las mujeres reclamaban esas cosas, que las
mujeres lloraban por esas cosas que no fuera “mariquita”; yo quise decirle
señora que tenía corazón pero me di cuenta que eso no sirve.
Un día desperté y
tome la decisión más difícil, decidí
terminar con eso que hace mucho había muerto pero que mi corazón inservible no
quería aceptar, desde ese día mi animo cambio me deprimí mucho y descuide
muchas cosas, ayer me di cuenta que tengo mucha ropa sucia y que en este
momento necesito mas un lavarropa que un estúpido corazón.