martes

Louis esas cosas raras de la vida

Los problemas existenciales de Louis (que lleva su nombre por el gran trompetista) iban mas allá de los cosas comunes, quizá era solo que su infancia marcada por la religiosidad como ya se ha dicho, llenó de complejos teológicos su existencia, por momentos iban y venían como hormigas que trabajan apuradas por el invierno atormentándolo con frecuencia arrasando todo tipo de pensamiento a su paso.
sin dudas el tema del amor era uno de los mas complejos sabiendo bien que no era lo suyo, le faltaba según el ese "olfato" para detectar si alguna mujer sentía atracción por el, la fémina en cuestión tenía que ser en extremo obvia para que el aun con un poco de temor creyera que tenía una mínima oportunidad; en la mayoría de ocasiones era ella quien debía tomar la iniciativa y sus pocas relaciones fueron siempre muy breves debido a su inseguridad, se llenaba de pensamientos un tanto obsesivos y se alejaba creyendo que solo seguían con el por lastima y no tenían el valor de dejarlo y el haría "las cosas mas simples".
En una oportunidad sus necesidades y carencias lo llevaron a querer comprar amor (como quien compra un poco de queso y fiambre) en esos lugares donde el "amor" tiene un precio y un tiempo.
Con mas nervios que ganas entró en una habitación, frente a el desfilaron las portadoras de 45 minutos de amor en presentaciones varias, lo lleno esa sensación de poder elegir, se sintió en control de las cosas , y luego un tanto incomodo con aquella situacíon, sus inseguridades lo tiraron abajo de nuevo, en realidad no quería hacer sentir a ninguna de las chicas el "rechazo", el lo conocía bien, sabía de memoria el sentimiento, esa sensación en su cabeza dando vueltas por horas, por días, quizá por años; ignoraba desde luego que los sentimientos en esos lugares eran de cartón, que eran aprendidos y venían en las instrucciones junto al manual de halagos y orgasmos fingidos, ignoraba que al único que le latía el corazón acelerado era a el, que sus manos eran las únicas que traspiraban con nervios sentado en cama.
Sus ojos se fijaron en unos ojos grandes y un cabello negro que brillaba profundamente en una piel blanca con ese blanco pálido de invierno y unos labios rosados, quizá detecto en aquella chica la falta de ansiedad que veía en las otras, era mas bien pasiva inspiradora de confianza, al menos a el le pareció eso, con vos poco clara y una mano un tanto temblorosa la señalo y sin elevar su mirada llena de vergüenza dijo ella.
El desfile concluyó con la salida de las candidatas a quien la sonrisa fingida se les borro inmediatamente y olvidando la postura salieron un tanto molestas dando la última un portazo que dejo el ambiente un poco mas denso para el pobre Louis que sin entender quedo solo con un tipo que lo veía fijamente -y bueno me tenés que pagar- sacó de su billetera la cuota establecida y el tipo salio haciendo una mueca con la cabeza como signo de aprobación, la chica entro como quien entra a su casa se paró junto a la cama y le explico los servicios y procedimientos, mientras ella hablaba el contemplaba su figura pero se detuvo en sus ojos ahora los veía mas claros mas grandes,quizá ahora eran bellos, miraba aquella palidez un tanto insípida y los dedos de sus pies larguiruchos, muchas veces en una fiesta o por la calle Louis se detuvo a observar de la misma manera, queriendo romper aquella barrera que solo su imaginación lograba pasar, esa de acercarse sin prejuicios y un ¿Entendiste? lo devolvió de golpe a donde estaba, asintió con la cabeza mientras ella se sentó a su lado su corazón latía fuerte sus manos traspiraban, mientras ella alistaba las herramientas necesarias se dio vuelta y le pregunto su nombre el opto por usar el de Fernando, bueno Fer quítate la ropa y acuéstate Louis había olvidado el pequeño detalle de la desnudez, su desnudez aparte de la tarea de encumbrar el deseo, se lleno de vergüenza al ver que la respuesta esperada no llegaba nunca pese a las maniobras expertas de aquella bella mujer, quizá la mas bella que había visto desnuda, ella se sentó al borde de la cama con la mirada en signo de interrogación y antes que dijera nada el la acostó a su lado depronto se sintió seguro y la abrazo por la espalda, comenzó a acariciar su cabello, su espalda, su muslos, dibujo su silueta con ambas manos, ella un tanto confusa se dejó llevar sabiendo que aquello no era parte de la rutina, era una experiencia única no solo para ella, que ahora su corazón latía acelerado un tanto nervioso y sus manos transpiraban, estaba mas bien acostumbrada a la lujuria, al desahogo no a esto solo se dejo llevar cerrando sus ojos
Louis, ironicamente se lleno de confianza la habitación un tanto frio por el invierno hacia sentir un leve frío en sus pies, no hubo ruidos extraños ni cuerpos transpirados, solo una quietud y silencio interrumpidos por el sonido de sus respiraciones ahora mas suaves; beso sus hombros un par de veces y su cuello, sintio que el tiempo hacía un breve espacio, una pausa como si la vida le regalara la oportunidad de ser otra persona, quizá la vida de Fernando.
Con otra iniciativa olvido sus complejos en una cama llena de historias y faltas a la verdad, Louis respiro su aroma mezclado con un perfume barato, se lleno de ella, sus bocas se encontraron en un beso sin apuros no apasionado sino mas bien un poco tímido mientras sus manos recorrian ahora su rostro, beso sus ojos y también sus pies como queriendolos llevar con el el resto de la vida. Tomo su cabello e inhalo como a una droga el aroma mezclado con humo de cigarrillo y algo de suciedad. La miró sin palabras fijamente a sus ojos mientras pasaba sus dedos por detrás de su oreja.
Dos golpes violentos a la puerta anunciando que el tiempo era finito interrumpió el momento mas sublime en la vida de dos miserables mortales para quien la eternidad ah sido negada y solo es un concepto biblico.
Louis se levanto en silencio y tomo sus pertenencias con las que vestía el cuerpo ese día, se sento de nuevo al borde de la cama, ella puso su mano en el muslo de Louis y le regaló una mueca de sonrisa con una cuota de cariño.
Louis salio de aquel lugar con una sensacion un tanto extraña, por ningún motivo su sexualidad se sintio amenazada, mas bien había recibido mas de lo que el esperaba aquella tarde, no tomo el cuerpo de aquella mujer sino mas bien su esencia, las cosas no cambiaron mucho para Louis, pero el recordò ese momento siempre nunca lo conto a nadie, era suyo era una de esas cosas raras de la vida